Nosotros

Nosotros

Sobre nosotros

Hola, somos Mirtha y Carlos. Nos conocimos durante la pandemia, y desde entonces compartimos muchas cosas: la vida, proyectos, desafíos... y ahora este blog: Mirlos.

La idea de crear este espacio surgió cuando Mirtha empezó a estudiar desarrollo de aplicaciones multiplataforma. Por fin teníamos aún más temas geeks de los que hablar, y nos pareció una oportunidad perfecta para documentar lo que aprendemos, lo que resolvemos y lo que construimos juntos. Queremos que este blog sea útil para otras personas, pero también para nosotros mismos en el futuro.

Nuestra familia

Además de ser desarrolladores, también somos padres de una niña maravillosa. Conciliar la crianza con nuestros estudios, trabajos y este blog no es fácil, pero lo intentamos con ilusión. Este proyecto también es una forma de dejarle un pequeño legado digital: que vea que sus padres no solo cambiaban pañales... ¡también picaban código!

Lo que hacemos

  • Carlos es desarrollador web, fan del código limpio, PHP, JavaScript y MySQL. Apasionado por los juegos de rol, los videojuegos, y con el sueño de vivir en una cabaña aislada en medio del bosque… eso sí, con internet satelital, por supuesto.
  • Mirtha es desarrolladora de aplicaciones multiplataforma. Java, Python, SQL y todo lo que se le ponga delante. Además, es una gran bailarina, y eso se nota en cómo se mueve también entre líneas de código.

Por qué trabajamos juntos

Este blog es más que una colección de tutoriales: es un espacio para crecer como pareja y como profesionales. Trabajar juntos es un reto, sí, pero también una forma de apoyarnos. Cuando uno se queda sin ganas o se traba con algo, el otro está ahí para motivar, corregir o simplemente escuchar.

Qué vas a encontrar aquí

  • Tutoriales y soluciones técnicas
  • Experimentos con nuestro servidor casero
  • Proyectos personales
  • Frustraciones y logros del camino
  • Y alguna que otra anécdota sobre nuestras vidas

Mirlos es personal, técnico y honesto. No pretendemos saberlo todo, pero sí queremos compartir lo que aprendemos con ganas, con cariño y, muchas veces, entre juguetes, tareas y noches sin dormir.